Kombucha, un refresco probiótico y desintoxicanteSi llevas conmigo un tiempo, sabrás que soy una gran defensora de los alimentos fermentados por todos los beneficios que aportan a nuestra salud digestiva y en general. Y también sabrás lo mucho que me encanta la kombucha (tengo al menos cinco artículos sobre esta maravillosa bebida en el blog).

Entonces quizás te puedes imaginar lo mucho que me alegré cuando conocí el precioso proyecto de Mūn Ferments hace ya un año. Una de las cosas que más me cautivó de ellos fue su historia; la historia de cómo había surgido Kombutxa, todo lo que había detrás de tanto esfuerzo. Por ello, le he pedido a Mercè, una de las personas que está detrás de este proyecto, que nos la cuente ella misma.

Y no sólo tenía que cautivarme su historia. Me tenía que gustar el producto. Y como experta en alimentos y bebidas fermentadas, el listón está bastante alto. He probado otras kombuchas que hay en el mercado, tanto nacionales como de otros países, y debo admitir que la mayoría me decepcionan. No fue así con Kombutxa (evidentemente, de lo contrario no te la estaría recomendando). No sólo me impresionó su sabor, sino su atención al detalle, a la calidad de las botellas, y al continuo desarrollo e investigación que llevan a cabo para seguir mejorando su kombucha y ofrecernos productos saludables, elaborados con mucho mimo y con garantía de calidad.

Por supuesto, puedes seguir preparando tu propia kombucha en casa (y me encantaría que lo hicieras, para ello tienes toda esta información aquí). Pero me encanta que también tengamos la opción de poder comprar un producto ya elaborado tan rico como éste, para esos momentos en los que no nos apetece tener que preparar una cosa más.

Ahora te dejo con la historia que nos cuenta Mercè. Lee hasta el final porque queremos ofreceros un descuento en vuestras compras de Kombutxa, además de que hemos organizado un sorteo de un pack de sus productos.

¿Una bebida con burbujas y saludable? Pues sí, existe y se llama Kombutxa

Mūn Ferments somos una pequeña empresa que hemos reinterpretado el kombucha, un té fermentado con una larguísima historia a sus espaldas, que se dio a conocer en la antigua China, allá por el año 206 aC, durante la dinastía Han. Posteriormente, un médico llamado Kombu, trató al emperador japonés Inkio, mortalmente enfermo, con kombucha, y le salvó la vida. El té recibió el nombre de elixir de la vida y la inmortalidad. Durante muchos años, esta bebida se ha fabricado de manera casera en países como Rusia, Polonia o Alemania. Ahora, está experimentando un auténtico auge en Estados Unidos, Australia y Nueva Zelanda, y aspira a convertirse en un sustituto a los refrescos azucarados.

Casi dos mil años después, Mūn Ferments introduce en el mercado el primer té kombucha elaborado con agua del Pirineo e ingredientes 100% ecológicos. Nace Kombutxa.

¡Hola Kombutxa! ¡Adiós analgésicos!

Nuestra historia, cómo no podía ser de otra manera, también tiene que ver con la salud. Las necesidades de uno de los fundadores de la empresa, que padece síndrome de Gilbert diagnosticado desde los 14 años, le llevan, por recomendación de su terapeuta, a incorporar los fermentados en su dieta habitual. Uno de ellos es kombucha. “Me dirigí directamente a mi tienda de confianza y compré el kombucha que tenían. No me gustó ni su sabor ni el olor que desprendía”, explica Jordi Dalmau, ingeniero de profesión y socio fundador de Mūn Ferments. “Como ya hacía kéfir de agua y pan con masa madre y había experimentado con la cocina a baja temperatura y al vacío, pensé que muy difícil no tenía que ser hacer kombucha. Así que me puse a investigar y descubrí el funcionamiento de esta bebida para mí casi milagrosa que ha conseguido que lleve casi tres años sin tomar ningún analgésico”. Jordi cuenta que, en la era pre Kombutxa, sufría de frecuentes cefaleas y dolores musculares que combatía con ibuprofeno y constantes visitas al fisioterapeuta. Dos medidas que han quedado abolidas en su día a día. “Apenas me pongo enfermo. Es raro que me resfríe. Mi sistema inmune también ha salido ganando desde que tomo Kombutxa.”

Jordi consiguió una madre, también llamada SCOBY (Symbiotic Colony of Bacteria and Yeast), y empezó a hacer kombucha para consumo propio. Decidió al cabo de poco compartir aquel remedio que tan bien le funcionaba a él y a quien lo probaba. Nacía en aquel momento Mūn Ferments. Buscó asesoría científica y un socio enólogo biodinámico, Toni Sánchez Ortiz, que por aquél entonces hacía un stage en Nueva Zelanda. “Era crucial poder controlar al máximo el proceso. Quería hacer el kombucha que me hubiera gustado encontrar en las tiendas cuando fui a comprarlo. Por eso empecé a investigar a fondo, leí y leí un montón de libros y artículos y busqué a alguien que pudiera comprender mi locura y mis ganas de tirar adelante el proyecto. Toni me entendió a la primera y enseguida empezamos a perfeccionar el kombucha que yo me hacía en casa para convertirlo en un kombucha delicioso y, lo más importante, comercializable.”

Kombucha: un potente desintoxicante

“El hecho que me haya funcionado tan bien es porque los Gilbert tenemos una fase de desintoxicación del hígado que no funciona, la de la glucuronidación. Kombutxa contiene ácido sacárico que justamente facilita la desintoxicación por esa vía. Ha sido como dar en el clavo directamente”, explica Jordi.

Además de para potenciar la función desintoxicadora del hígado, de tóxicos alimentarios, ambientales y hormonales, Kombutxa es una bebida eminentemente probiótica, con todos los beneficios asociados a este tipo de alimentos. Ayuda al sistema digestivo, base de la inmunidad y del buen estado mental. Asimismo, contiene levaduras beneficiosas, que también mejoran el sistema inmunitario y luchan contra otras levaduras como las cándidas; vitaminas del grupo B, que ayudan a la formación de glóbulos rojos y a metabolizar y absorber los aminoácidos, ácidos orgánicos -además del glucónico-, como el acético, que equilibra el pH, tiene efectos antimicrobianos, estabiliza el nivel de azúcar en sangre y activa la producción de glucurónico, además de retardar la metabolización de carbohidratos y ayudar a adelgazar.

Una bebida que no deja a nadie indiferente

Kombutxa se elabora a partir de una infusión hecha con agua del Pirineo. “Probamos agua de un montón de sitios. La del Pirineo es la que más le gusta a la madre”. La infusión se realiza con té verde de la variedad Lung Ching, el más ecológico que se cultiva en el mundo. A éste se le añade azúcar de caña también orgánico y la mencionada colonia de levaduras y bacterias que se encargan de hacer fermentar la bebida. Al cabo de 40 días aproximadamente, se embotella y se le añade zumo de fruta, hierbas o plantas aromáticas, todas procedentes de cultivo ecológico, y se fermenta por segunda vez. El resultado es una bebida realmente sorprendente, con un sabor difícil de identificar para nuestros paladares, entre dulce y ácida y algo avinagrada, pero que algunos aproximan a la sidra o al champán.

Mūn Ferments vende en tiendas especializadas, comercios ecológicos, herboristerías, tiendas gourmet, farmacias y parafarmacias de todo el territorio español, sus dos variedades fijas son la de jengibre y manzana y la de hibisco y granada. Estacionalmente  introduce sabores nuevos, como el de verano, que contiene albahaca y té matcha.

El cuidado por la presentación también es un punto fuerte de Kombutxa. “Teníamos muy claro que nuestro envase tenía que ser de vidrio ya que es el material más seguro, el que no transmite partículas peligrosas al contenido”, apuntan desde Mūn Ferments. Un tapón cerámico da un toque retro a la botella, a la vez que permite conservar todas sus propiedades y su característica burbuja mientras se guarda en la nevera para consumir, sólo o con zumos de fruta o verdes, para refrescarse y a la vez mejorar la salud.

Consigue Kombutxa con un descuento exclusivo

Si quieres probar ya mismo esta bebida probiótica tan deliciosa, no tienes más que pasarte por la web de Kombutxa y utilizar el cupón: EVAMUERDE para conseguir un descuento del 10% en tu compra.

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Gana un pack de Kombutxa

Si quieres participar en el sorteo de un pack variado de Kombutxa (hibisco-granada, manzana-jengibre, albahaca-matcha) tendrás que hacerlo a través de la app de Rafflecopter que verás más abajo. Podrás participar iniciando sesión con Facebook o con tu correo electrónico.
Verás que hay 3 pasos obligatorios para participar: Seguirnos a Kombutxa y a Eva Muerde La Manzana en Facebook, y dejar un comentario en este post.
Los otros pasos son opcionales, pero sumarás puntos para participar en el sorteo. Por ejemplo, podrás twittear (a diario, si lo deseas) para ir acumulando puntos, seguirnos en Instagram o apuntarte a mi newsletter (si ya estás apuntado, déjame el email con el que te has apuntado y cuenta igual).

Ámbito: España (Península y Baleares)
Fecha: podrás participar hasta el martes 1 de Agosto 2017, a medianoche (hora de España).
La selección del ganador se realizará mediante random.org y se anunciará el miércoles 2 de Agosto a través de la app de Rafflecopter y directamente al afortunado/a por email.

¡Mucha suerte!

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