¿Tu tiroides te impide perder peso?

Con frecuencia recibo la siguiente consulta: “¿Qué puedo hacer para mejorar la función de mi tiroides?

Un sistema tiroideo hipoactivo es un problema de salud común. Y que causa síntomas como falta de energía, aumento de peso, pérdida de cabello y depresión. Pero la buena noticia es que puedes hacer muchas cosas de forma natural para mejorarlo.

De hecho, 1 de cada 10 mujeres de más de 50 años tiene este problema. Así que si conoces a alguna amiga cuyos síntomas se asemejan, te pido que compartas con ella este artículo. Además, se estima que más de 1 millón y medio de españoles tienen al menos un problema de salud relacionado directamente con la tiroides. Y una disfunción tiroidea puede resultar peligrosa si no se trata adecuadamente.

Por si no lo sabías, la hormona tiroidea se produce en el hipotálamo, pituitaria y tiroides. Y está situada justo debajo de la laringe. Además, la glándula tiroides es una parte clave en el sistema endocrino y su función básica es la de convertir el yodo procedente de tu ingesta alimentaria en hormonas tiroideas. Estas hormonas son esenciales para regular el metabolismo. E incluso una pequeña variación en la cantidad producida puede tener un efecto importante en el cuerpo. Finalmente, una tiroides baja, también llamado hipotiroidismo, se debe a la baja producción de hormonas tiroideas.

Síntomas de niveles tiroideos bajos

Los niveles tiroideos bajos ocurren cuando la tiroides produce menos hormona de la necesaria para mantener al cuerpo en equilibrio. A esto también se le llama una tiroides hipoactiva. Tanto hombres como mujeres pueden tener este problema. Aunque suele ser más frecuente en mujeres.

Por desgracia, existen muchos síntomas de hipotiroidismo. Algunos de ellos incluyen:

  • Debilidad y fatiga
  • Problemas del sistema inmunológico
  • Piel seca
  • Estreñimiento
  • Problemas de memoria
  • Manos y pies fríos
  • Nerviosismo
  • Depresión
  • Sobrepeso y obesidad
  • Menstruaciones abundantes

Estos son los síntomas iniciales de tener bajos los niveles tiroideos que a menudo se ignoran. Y una de las causas principales del hipotiroidismo son los malos hábitos alimentarios. Así que si estás experimentando uno o más de estos síntomas, deberías consultar con un profesional.

Dieta para mejorar la función de tu tiroides

Las personas que están tratando una función tiroidea hipoactiva, tendrán que seguir una alimentación que mejore dicha función. Por ello, te recomiendo tomar alimentos:

  1. Ricos en proteína: resultan muy útiles cuando se trata de controlar el peso y los niveles tiroideos. La razón principal es que la mayoría de las glándulas están hechas a base de proteína. Así que los alimentos ricos en proteína deben formar parte de la dieta diaria.
  2. Que contienen ácidos grasos esenciales: Los ácidos grasos esenciales ayudan al cuerpo a mantener su sistema hormonal. Pescado (en especial el azul), marisco, carne de pasto, aceite de hígado de bacalao, verduras (sobre todo de hoja verde), nueces y semillas de cáñamo deberían formar parte de la alimentación diaria.
  3. Ricos en yodo: La tiroides secreta más de 2/3 del yodo corporal. Por tanto, una deficiencia de yodo es la razón más básica detrás de una tiroides hipoactiva. Ingredientes como la sal marina, casi todo el pescado fresco, las algas y los huevos son ricos en yodo. Aquí puedes leer más sobre las algas.
  4. Densos nutricionalmente: Las vitaminas A, B2, B3 y B6 y C son esenciales para mantener buenos niveles hormonales. Alimentos como hígado, aceite de hígado de bacalao, lácteos de vacas de pasto, yemas de huevo de gallinas felices, carne de vaca y cordero, pescado, aguacate, calabaza, zanahorias, espinacas, etc. son fuentes ricas de estas vitaminas.
  5. Ricos en selenio: El selenio es un antioxidante maravilloso con una cantidad elevada de enzimas esenciales anticancerígenas y rejuvenecedoras. Una ingesta equilibrada de selenio es importante para mantener un sistema inmunológico saludable. Se encuentra en nueces de Brasil, marisco, pescado como el bacalao, semillas de girasol, chia, sésamo, cerdo, vaca, pavo, huevos, cebolla y ajo. Puede tener efectos secundarios si se exceden los 400 mg.

Goitrógenos y la función tiroidea

Los goitrógenos son sustancias naturales que pueden interferir con la función de la tiroides en algunas personas. El nombre goitrógeno viene de la palabra goiter (que en inglés significa bocio). Es decir, un aumento del tamaño de la glándula tiroides.

Si la tiroides tiene dificultad para producir hormona tiroidea, puede aumentar de tamaño. Es una forma de intentar compensar esta falta de producción. Por ello, los goitrógenos pueden interferir con la producción de hormona tiroidea.

Alimentos que contienen goitrógenos

Hay dos categorías generales de alimentos que se han asociado con una producción deficiente de hormona tiroidea en humanos. Por un lado, los alimentos relacionados con la soja. Y, por otro lado, las verduras crucíferas.

Además, hay unos pocos alimentos que no se incluyen en estas categorías y también contienen goitrógenos. Por ejemplo, el mijo, los melocotones y las fresas.

Soja

En esta categoría se incluye la soja. Además de extractos de soja y alimentos hechos a partir de soja, como el tofu y el tempeh. Estos alimentos comparten muchos ingredientes comunes. Pero son las isoflavonas de la soja las que se han asociado a una disminución en la producción de hormona tiroidea.

En ese sentido, las isoflavonas son sustancias naturales que pertenecen a la familia nutricional de los flavonoides. Los flavonoides, presentes en prácticamente todas las plantas, son pigmentos que dan a las plantas su impresionante variedad de color. Además, la mayoría de los estudios científicos realizados se han concentrado en las propiedades beneficiosas de los flavonoides. Y se ha demostrado que estos fitonutrientes naturales son un gran apoyo para la salud.

No obstante, la relación entre isoflavonas y la disminución de la función tiroidea es, de hecho, uno de los pocos campos en los que la ingesta de flavonoides resulta problemática. En ese sentido, las isoflavonas como la genisteína parecen reducir la producción de hormona tiroidea al bloquear la actividad de una enzima llamada peroxidasa tiroidea. Esta enzima es la responsable de añadir yodo a las hormonas tiroideas. (Las hormonas tiroideas normalmente deben tener tres o cuatro átomos de yodo añadidos a su estructura para poder funcionar adecuadamente).

Verduras crucíferas

Una segunda categoría de alimentos asociados con una producción deficiente de hormona tiroidea es la familia de las crucíferas. Los alimentos que pertenecen a dicha familia incluyen: brócoli, coliflor, col, col lombarda, coles de Bruselas, kale, nabos, mostaza, grelos, berzas, colinabos y colirrábanos.

En este caso, los isotiocianatos son la categoría de sustancias presentes en las crucíferas que se asocian a una disminución de la función tiroidea. Al igual que las isoflavonas, los isotiocianatos parecen reducir la función tiroidea bloqueando la actividad de la peroxidasa tiroidea. Y también interrumpiendo los mensajes que se envían a través de las membranas de las células tiroideas.

Si no tienes un problema con la tiroides, no existe evidencia para sugerir que los goitrógenos afectarán tu salud de forma negativa. De hecho, se ha demostrado que las crucíferas están asociadas con una reducción en el riesgo de contraer enfermedades. Además, teniendo en cuenta los beneficios, se puede incluir una cantidad moderada de crucíferas en la dieta para la tiroides una vez que se hayan equilibrado los niveles hormonales.

Por último, cocinar las verduras crucíferas puede desactivar los compuestos goitrógenos. La razón es simple: los isotiocianatos parecen ser sensibles al calor.

¿Tienes problemas con tu tiroides y has aplicado alguno de estos consejos? Cuéntamelo en los comentarios.

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