Recupera tu enegía

Nuestro estado emocional depende de muchísimos factores, desde amistades y relaciones románticas, hasta las interacciones que tenemos en el trabajo, la estabilidad que sintamos en nuestra vida, y los medios de comunicación que consumimos a diario, entre otras cosas.

Si estás de bajón constantemente, con arrebatos emocionales que no tienen sentido, puede que tengas disfunción (fatiga) adrenal.

Las glándulas suprarrenales son fundamentales para nuestro sistema hormonal, son los centros energéticos del cuerpo y producen hormonas esenciales. Rodeados de tanto estrés, a menudo no nos damos cuenta de que ciertos cambios sutiles en nuestra rutina diaria pueden llegar a desequilibrar estas glándulas.

Las suprarrenales tienen un papel muy importante en la gestión del estrés ya que liberan hormonas como el cortisol y la adrenalina en respuesta a amenazas percibidas. El estrés crónico diario puede forzar el funcionamiento a todo gas de estas glándulas, y la producción constante de hormonas del estrés puede conducir a una disfunción adrenal. Esta se puede manifestar en una variedad de formas, mentales, físicas y emocionales: mareos, fatiga, dolores, ansiedad, depresión e ira, etc.

Checklist de la fatiga adrenal

Si ves que te desbordas con facilidad y te cuesta relajarte, puede que estés lidiando con una serie de emociones negativas a diario. Estos estados emocionales también pueden ser una indicación temprana de que estás experimentando disfunción adrenal.

Emociones reprimidas

Más allá de los síntomas físicos incómodos de la fatiga adrenal (un aumento en las alergias, falta de energía, sistema inmunológico debilitado) los síntomas emocionales y mentales pueden empezar a interferir en tu vida personal y lastimar tu bienestar general.

Niebla mental permanente

A menudo se manifiesta de las siguientes maneras: dificultad para concentrarse en tareas sencillas, perder cosas, problemas con la memoria a corto plazo, olvidarse de algo que te acaban de decir. La disfunción adrenal causa niebla mental cuando tienes niveles de cortisol elevados, peor calidad (y cantidad) de sueño e inflamación continua.

Ira y resentimiento

Sentirse irritable y estar de los nervios es muy común cuando se tiene fatiga adrenal. El cortisol es una hormona que ayuda a regular la respuesta al estrés. Lo necesitas para sentirte alerta y emocionalmente equilibrado. Cuando las glándulas suprarrenales han reducido su capacidad para producir cortisol, liberaremos adrenalina en su lugar.

Cuando se libera, experimentamos una sacudida de energía, pero la energía no es sostenible y poco después de liberarse, después de ese subidón, experimentarás un buen bajón.

Esta liberación repentina de adrenalina también puede hacer que reacciones exageradamente a ciertas situaciones, discutas por cosas triviales y finalmente puede llevar a resentimientos y rencores a largo plazo.

Depresión

A pesar de que “estar deprimido” se suele usar de forma casual, la depresión es un estado que no se traduce simplemente en estar triste o estar de bajón. La depresión a menudo se puede sentir como un peso pesado que llevamos encima, o una nube negra de la cual no podemos escapar.

Los desequilibrios en tus hormonas pueden tener un efecto directo en tu estado de ánimo. La reducción en la producción hormonal puede ser una causa directa de una depresión a causa de una disfunción adrenal.

Las causas reales de esta fatiga

Hasta ahora te he hablado de cómo se puede detectar de forma temprana la fatiga, pero es importante entender cuáles son las causas reales de la fatiga.


Existen, literalmente, decenas de sistemas corporales y factores de nuestro estilo de vida que potencialmente pueden causar fatiga. Entre ellos:

  • Ritmo circadiano
  • Hormonas del estrés
  • Hormonas reguladoras del metabolismo (tiroideas, leptina)
  • Sensibilidad a la insulina
  • Función del sistema límbico
  • Autofagia y regeneración celular
  • Daños oxidativos
  • Salud digestiva
  • Salud de nuestros órganos (hígado, páncreas, etc.)
  • Desintoxicación hepática
  • Sistema endocannabinoide
  • Equilibrio del sistema nervioso autónomo

Estas son algunas de las piezas clave que pueden afectar a nuestros niveles de energía, los tipos principales de disfunción a nivel fisiológico y celular.

Además de estas piezas, también existen muchos factores de nuestro estilo de vida y entorno que tienen un efecto en nuestros niveles de energía.

  • Nutrición
  • Sueño
  • Estimulantes y cafeína
  • Luz solar
  • Agua
  • Infecciones
  • EAIs o Experiencias Adversas en la Infancia
  • Otras enfermedades
  • Vida social y relaciones
  • Alcohol
  • Fumar
  • Estrés crónico psicológico o emocional
  • Medicamentos
  • Exposición a toxinas
  • Hormesis

A pesar de que es una lista resumida, cada uno de estos puntos da para horas de conversación. Está claro que el ritmo circadiano es un tema enorme. La exposición a la luz es un tema enorme. El sueño es un tema enorme. La exposición a toxinas es un tema enorme. El estrés crónico y cómo afecta al cerebro y el sistema nervioso es un tema enorme.

Hay muchas capas que hay que abordar en cada uno de estos temas, y potencialmente podríamos dedicarles horas a cada uno de ellos. Pero podemos resumirlo en 2 causas básicas de la fatiga:

  • La carga de estrés total en el cuerpo
  • Los sistemas de resiliencia de nuestro propio cuerpo

Pero esto no acaba aquí, estate atento al siguiente post donde te revelaré la clave de dónde nace la fatiga y cómo restablecer tu energía… Nos vemos muy prontito.

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