Este post es una continuación de la primera parte,  y aquí te voy a explicar las causas básicas de la fatiga y cuáles son las estrategias que dan los mejores resultados revirtiendo la fatiga, disfunción adrenal, Síndrome de Fatiga Crónica, y ansiedad, entre otros.

Mitocondrias: la clave donde nace la fatiga

Las 2 causas básicas de la fatiga condicionan nuestros niveles de energía.

De esta manera, si nuestra carga total de estrés es demasiado alta y/o si nuestros sistemas de resiliencia y capacidad para lidiar con y adaptarnos a todos estos factores estresantes están debilitados, esto nos acaba llevando a la fatiga

Estas 2 causas básicas se pueden simplificar incluso más. Lo que he descubierto en más de 10 años de experiencia e investigación es que la causa real de la fatiga y su solución son: las mitocondrias.

La causa principal de la fatiga es el “apagado” de las mitocondrias, los generadores de energía de nuestras células. Por esta razón, la mayoría de los científicos en el campo de la investigación de la fatiga han movido su foco de atención en gran medida hacia las mitocondrias.

La cuestión es que las mitocondrias no son únicamente generadores de energía. Tienen otro papel importantísimo que no se conocía hasta hace pocos años: las mitocondrias también tienen un papel en la defensa celular.

Es decir, no se limitan a ser meras generadoras de energía. También son reguladoras clave de las defensas de nuestro cuerpo frente a distintos tipos de estresores. Esto quiere decir que la misma cosa responsable de producir ENERGÍA en nuestro cuerpo también se ocupa de DEFENDERNOS frente a amenazas.

Y esto es fundamental para comprender por qué esto tiene tanta importancia: cuanto MÁS tengan que trabajar las mitocondrias en esa defensa celular, MENOR será su capacidad para producir energía.

Cuantas más amenazas sean detectadas por tus mitocondrias, más van a pasar al modo defensa en el cual la producción de la energía deja de funcionar o lo hace de forma deficiente. 

La Respuesta de Peligro Celular es uno de los descubrimientos médicos más importantes del último siglo, y creo que estas investigaciones ayudarán a desvelar los secretos para combatir diversos tipos de enfermedades, pero con especial importancia en el contexto de niveles de energía crónicamente bajos o Síndrome de Fatiga Crónica.

Robert K. Naviaux, MD, PhD, profesor de medicina, pediatría y patología en la Facultad de Medicina de la Universidad de California en San Diego, explica este concepto:

“La Respuesta de Peligro Celular es la respuesta metabólica conservada evolutivamente que protege a las células y a los huéspedes de los daños. Se desencadena gracias a amenazas químicas, físicas o biológicas, estresores que exceden la capacidad celular para la homeostasis» que exceden a la tuya, la capacidad de tu cuerpo para adaptarse y gestionar esos estresores.«Resulta que cuando las mitocondrias detectan ‘peligro’ hacia una célula, primero cambian a modo estrés, luego modo lucha que desconecta casi todas las funciones metabólicas productoras de energía de las mitocondrias.»

Es decir, si tienes una falta de energía crónica, esto simplemente quiere decir que tus mitocondrias se han alejado del modo energía y están en modo defensa.

En ese modo defensa, la tarea de las mitocondrias es la de defenderte frente a cualquier amenaza que pueda estar presente. Y cuanto más estemos en ese modo defensa, más experimentamos el síntoma de la fatiga. Lo que nos interesa es que estén en modo energía ya que no pueden hacer las dos cosas a la vez.

Las mitocondrias funcionan como un regulador de intensidad

Lo que es importante comprender es que no funcionan como un interruptor que enciende y apaga, sino más bien como un regulador de intensidad. Así que es más como activaciones parciales que van balanceando entre más o menos activación del modo energía, o entre más o menos activación del modo defensa.

Tus niveles de energía no son más que el reflejo de cómo están funcionando tus mitocondrias.

Piensa en la última vez que pillaste una gripe o catarro… Recuerda esa sensación de fatiga y cómo necesitabas dormir más y simplemente querías vegetar en la cama o en el sofá.

Esto es lo que ocurre cuando el cuerpo está inmerso en la Respuesta de Peligro Celular, y lo hace así para protegerte.

Es como la hibernación. Los animales hibernan para protegerse de un entorno duro. De la misma manera, la fatiga es un mecanismo PROTECTOR que el cuerpo está diseñado para usar cuando detecta que su entorno es duro.

Imagina que alguien echara un gas venenoso en el exterior de tu casa. Sería absurdo pensar, “no pasa nada, voy a abrir las ventanas para ventilar y luego salgo a dar un paseo.” Si hicieras eso, no durarías ni un telediario. Si quieres sobrevivir, cierras puertas, ventanas y te quedas en el interior hasta que el gas desaparezca. Y eso es exactamente lo que hacen las células. Para defenderte frente a las AMENAZAS de un entorno tóxico o peligroso, en el cual hay estresores, inflamación, activación inmune, toxinas, estrés psicológico…

Y cuando se encuentran en un entorno seguro, y las cosas van bien, verás que operan en modo energía.

Recuerda que se trata de un espectro (como el regulador de intensidad de la luz), y que puedes estar en cualquier punto de ese espectro, desde un extremo hasta el otro.

¿Cómo restablecer tu energía?

Cuando comprendes que tus niveles de energía no son más que un reflejo del punto en el que te encuentras entre el modo energía y el modo defensa, se vuelve mucho más claro qué tenemos que hacer para mejorar nuestra energía: hacer que nuestras mitocondrias salgan de modo defensa y que vuelvan a modo energía.

¿Y cómo lo hacemos? Volvemos a las 2 causas básicas de la fatiga:

  1. Eliminar o minimizar todas las fuentes de estrés o peligros que tus mitocondrias detectan como amenazas.
  2. Fortalecer los sistemas de resiliencia del cuerpo, que giran principalmente en torno a las mitocondrias

Cuando trabajo con mis clientes para ayudarles a volver a encender sus sistemas de generación de energía, lo conseguimos realizando cambios en una serie de pilares fundamentales: 

  1. Implementamos estrategias para que las mitocondrias pasen de estar en “modo defensa” a “modo energía” y así superar la fatiga y transformar sus niveles de energía.
  2. Todo esto con mi guía, paso a paso, para que consigan implementarlo en su día a día.

A grandes rasgos, algunas de las estrategias que consiguen los mejores resultados en las personas con fatiga, disfunción adrenal, fatiga crónica, ansiedad etc. son:

  • Optimización del ritmo circadiano y del sueño. El proceso de reconstruir las mitocondrias ocurre cuando duermes, así que si esto no se da, no podemos reparar las mitocondrias. Lo que trabajo con mis clientes va mucho más allá del típico “duerme 8 horas”.
  • Eliminación de los desencadenantes de la Respuesta de Peligro Celular
  • Neurociencia de los niveles de energía, y para ayudar a eliminar síntomas de ansiedad, depresión y niebla mental, activación del nervio vago y “recableado” del sistema nervioso central.
  • Alimentación para la regeneración mitocondrial
  • Reparación del sistema digestivo, toxinas y desintoxicación, hormesis y más estrategias.

 

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