Roscón de reyes sin glutenDurante las últimas semanas, me he estado debatiendo entre crear un roscón de reyes para estas fiestas o dejarlo para otra ocasión. Al fin y al cabo, hoy en día se come roscón durante todo el año.

Al final, me había decidido por la segunda opción, ya que llevo meses sin parar y no quería añadir una cosa más a esa lista interminable de cosas por hacer. Pero ayer no dejaba de darle vueltas al roscón. Si, como lo lees, como si fuese una rueda en mi cabeza. Pues bueno, en esas que le estaba dando vueltas, una de mis queridas manzanitas de la comunidad privada de Eva Muerde La Manzana preguntó si alguien había experimentado para hacer un roscón paleo (te aviso, este roscón es medio paleo, no nos vamos a engañar, pero rico entero).

Y ya me piqué, claro. Porque lo cierto es que hay pocas cosas que me relajen tanto como crear en la cocina. Por la creación en general. Pero en la cocina entran en juego tantos factores: el olfato, el tacto, la vista, algún que otro dedo chupado… (de estos, admito que bastantes)

Te cuento algunas cosas acerca de esta receta, empezando por la mezcla de harinas. Lo más importante aquí es que no te desvíes demasiado de las proporciones de almidón y el resto de harinas. Puedes cambiarlas y experimentar con otras combinaciones, pero procura mantener las mismas proporciones de la receta. Como verás, he utilizado harina de arroz, porque el sabor es bastante neutro, pero si no quieres consumir arroz, la puedes reemplazar por otra harina, como te indico en la receta. Sólo ten en cuenta que algunas de estas harinas tienen sabores bastantes fuertes, así que tendrás que contar con eso.

El siguiente ingrediente que quizás no te suene es el psyllium. Hoy no me voy a entretener en darte muchos detalles sobre este ingrediente porque quiero publicar la receta lo antes posible (ya lo haré más adelante), pero sí te quiero comentar que lo usamos para que actúe en sustitución del gluten, ya que le aporta a la masa la textura que necesita para que le podamos dar forma.

Finalmente, yo he usado azúcar de coco, ya que es el endulzante granulado que más me gusta. El único inconveniente que puede tener (para algunos) es que el color de la miga será más oscuro de lo que estamos acostumbrados en los roscones tradicionales. A mí ese detalle me ha importado más bien poco.

Por cierto, no te limites a hacer esta receta una vez al año. No hace falta que le des forma de roscón, puedes formar bollitos u hornear la masa en moldes rectangulares para pan.

4.6 from 5 reviews
Roscón de reyes (sin gluten) con naranja confitada
 
Tiempo de preparación
Tiempo de cocción
Tiempo total
 
Para: 2 roscones
Ingredientes
  • 170 gr almidón de yuca (o arrurruz, u otro almidón)
  • 100 gr harina de almendra
  • 40 gr harina de trigo sarraceno
  • 50 gr harina de arroz (si quieres evitar el arroz, puedes usar otra harina, como más trigo sarraceno, o quinoa o amaranto, aunque éstas aportan sabores más fuertes)
  • 40 gr harina de castaña (también puedes reemplazarla por una de las harinas que he mencionado arriba, pero la castaña le aporta un sabor que me gusta mucho)
  • 10 gr psyllium en polvo (si no lo tienes en polvo, usa un molinillo como éste para molerlo)
  • Un sobre de levadura de panadería
  • 120 ml leche de coco
  • 2 huevos
  • 2 cucharadas soperas (30 ml) agua de azahar (opcional, aunque le aporta el sabor característico del roscón)
  • 80 gr mantequilla
  • ½ cucharadita de sal
  • 60 gr azúcar de coco (si es para personas que no están acostumbradas a comer poco dulce, puedes aumentar la cantidad a 90-100 gr)
  • La ralladura de una naranja
  • Un huevo, batido (para pincelar)
  • Almendra picada y naranja confitada picada, para decorar
Para la naranja confitada
  • 2 naranjas medianas ecológicas sin pelar, cortadas en rodajas de 4 mm
  • 320 ml agua
  • 3 cucharadas soperas miel
Instrucciones
  1. Pon todos los ingredientes del roscón, menos el huevo batido, la almendra picada y la naranja confitada, en un robot de cocina o una panificadora. Mezcla durante unos 5 minutos y deja reposar aproximadamente 25 minutos. Vuelve a amasar 5 minutos y deja reposar otros 25. Repite una vez más. Si usas una panificadora, escoge el programa de amasado y reposo.
  2. Pon la masa en un bol y cúbrelo con un envoltorio Abeego o film, y mételo en la nevera para que repose durante toda la noche. De esta manera, va a leudar lentamente, y también se enfriará bien la masa.
  3. A la mañana siguiente, separa la masa en dos bolas, quitándoles el aire por última vez, y dales forma de roscón sobre una bandeja de horno forrada con papel para hornear. Esconde la sorpresa colocándola debajo. Puedes poner una taza o un aro de emplatar en el centro para que no se cierre demasiado el agujero. Pincela los roscones con el huevo batido y déjalos fermentar en un lugar cálido (por ejemplo el interior del horno que hayas calentado durante un par de minutos) durante 30 - 45 minutos, hasta que doblen su tamaño.
  4. Cuando hayan levado, sácalos del horno. Calienta el horno a 230 grados. Vuelve a pincelarlos con el huevo batido y decóralos con la almendra molida y la naranja confitada, o al gusto.
  5. Retira los aros de emplatar y hornea con la bandeja en el medio durante 14-15 minutos. Es mejor que los vigiles, porque puede que tu horno caliente un poco más o un poco menos. Cuando tengan un color dorado, sácalos y ponlos a enfriar sobre una rejilla.
Naranja confitada
  1. Pon las rodajas de naranja, junto con el agua y la miel, en un cazo y cocina a fuego medio durante unos 45 minutos, hasta que se haya formado un almíbar y el líquido se haya evaporado. No las remuevas durante la cocción para que no se rompan.
  2. Puedes guardarlas en un recipiente hermético en la nevera con su almíbar durante varias semanas.

Pssst…
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