san-valentin-autoamor“Si no amas quien eres, no puedes amar a otros. No serás capaz de amar a otros. Si no sientes compasión por ti, no podrás tener compasión por los demás”. – Dalai Lama

El día de San Valentín hace hincapié en el amor hacia alguien especial en tu vida. ¿Pero alguna te has parado a pensar que, oye, TÚ eres alguien especial en tu vida?

Celebra San Valentín y cada día de tu vida

¿Te imaginas cómo podría ser la vida si nos amásemos a nosotros mismos tanto como a las personas más cercanas? ¿Si nos levantásemos por las mañanas tan felices de estar en nuestros cuerpos como cuando vemos a un ser querido tras un largo día? ¿O si nos diéramos un apoyo incondicional a nosotros mismos por el simple hecho de que nos sienta genuinamente BIEN vernos felices y cuidados?

Puedes ser el ser humano más alucinante del mundo entero. Y puede que todo el mundo vea rayos de luz, amor y genialidad cuando te miran. Pero si tú no lo sabes, todo eso no importa. Yo lo sé porque solía mirar a la gente que tenía éxito y que eran felices y me preguntaba: “¿Cuál será su secreto? ¿Y por qué yo no puedo ser así?”.

Al cabo del tiempo me fui educando a mí misma y mirando en mi interior. Y me di cuenta que la razón por la que no podía ser feliz como esas personas a las que envidiaba es porque no me amaba a mí misma. Pero hacer el cambio de quererme tan poco a amarme como lo hago ahora ha sido profundamente sanador.

Es más, te diré una cosa. Cada segundo que pasas dudando de lo que vales, y cada momento que usas para criticarte a ti mismo, es una pérdida trágica. Es un momento maravilloso de tu vida que acabas de tirar. Y no tienes una vida eterna. Así que no malgastes más segundos de tu vida, no desperdicies ni un momento más. Hoy es el mejor día para empezar a amarte. Y no porque sea San Valentín.

Aquí te dejo 6 cosas que hacen las personas que se aman y que me encantaría que empieces a hacer tú también.

1. Se dicen a sí mismos que son lo suficientemente buenos

Lo mismo te parece demasiado simplista, pero es fundamental. Dite a ti mismo, “¡Soy SUFICIENTE!” cada vez que empieces a sentir que no lo eres. Porque a veces la parte más dura del camino es creer que eres merecedor del viaje. ¡Y lo eres!

Acepta tus defectos. Admite tus errores. No te escondas y no mientas. Ocúpate de tu verdad y vuélvete más fuerte por ello. De hecho, tu verdad no te penalizará. Siempre eres lo suficientemente bueno tal cual eres, para volverte más fuerte de lo que has sido jamás. Además, los errores que cometas en el camino no te van a hacer daño. Mientras que la negación y esconderlo sí lo harán.

Las personas con “taras” son bellas, la gente falsa no.

Tú eres TÚ por una razón. Así que gnora las distracciones. Escucha tu voz interior. Ocúpate de lo tuyo. No tengas miedo de caminar solo. Y no tengas miedo de que te encante hacerlo. Sobre todo, no permitas que la ignorancia, el drama o la negatividad de nadie te descarrilen de tu camino y de amar quien eres.

2. Escogen responsabilidad por encima de la culpa

Cuando ocurre algo negativo, las personas que se aman a sí mismas encuentran una forma de responsabilizarse, en lugar de buscar a alguien a quien puedan señalar. Saben que echar la culpa hacia otro lado no soluciona el problema. Por el contrario, solo incita a la ansiedad y la impotencia.

Al escoger responsabilizarse al 100%, las personas que se aman se hacen el favor de motivar cambios positivos y aceptación. En lugar de darse un baño de lástima y estancamiento.

Tú eres la única persona responsable de tu éxito y tu felicidad. De hecho, la mejor parte de tu vida dará comienzo cuando decidas que tu vida es tuya. Sin nadie en quien apoyarte, de quien depender o a quien culpar. Estás totalmente en control de tu vida presente.

En ocasiones puede resultar duro. Pero niégate a seguir un camino predestinado o a pedir permiso a todo el mundo. Haz tus propias reglas. No encontrarás la felicidad ni el éxito yendo sobre seguro ni conformándote con una vida que es menos de lo que eres capaz.

3. Saben que son capaces de superar los obstáculos a los que se enfrentan

Los obstáculos hacen que la vida sea interesante. Y superarlos hace que la vida tenga sentido. Cuando te amas a ti mismo, sabes todo esto y vives de acuerdo con ello. Es la forma en la que te ocupas de los retos de la vida que determina tu nivel de felicidad. Así que ríete de tus errores y aprende de ellos. Bromea sobre tus problemas y reúne fuerza de ellos. Disfruta con los obstáculos con los que te encuentras y luego conquístalos.

¿Siempre te sentirás cómodo al hacer esto? Claro que no. ¿Pero merecerá la pena? ¡Ya lo creo que sí! La incomodidad emocional en la vida, cuando la aceptamos, crece, se convierte en una cresta y rompe en una serie de olas. Y con cada ola se limpia una vieja capa de ti y deposita en ti tesoros que jamás esperabas encontrar.

Fuera la inexperiencia, dentro el conocimiento. Fuera la frustración, dentro la resiliencia. Y fuera el odio y dentro la amabilidad. Nadie diría que estas olas de experiencia emocional sean fáciles de cabalgar. Pero el ritmo de incomodidad emocional que aprendes a tolerar mientras lo haces es natural, útil y necesario. Además, esta incomodidad normalmente te deja más fuerte y saludable de como te encontró.

4. Enseñan a los demás a tratarlos bien

No todos apreciarán lo que haces por ellos. Tienes que comprender quién merece tu atención y quién solo se aprovecha de ti. Si malgastas tu tiempo y energía en las relaciones equivocadas, puedes acabar en un ciclo tedioso de amistades efímeras. O de romances superficiales que son tan excitantes como carentes de sentido. Y con una sensación generalizada de preguntarte por qué parece que siempre estás corriendo sin moverte del sitio, persiguiendo el afecto.

Por estas razón, las personas que se aman a sí mismas se aproximan a las relaciones desde un lugar de respeto por uno mismo y autosuficiencia. No esperan gustar a todos, y no lo necesitan. De hecho, saben lo que necesitan para sentirse amados y respetados. Y saben lo que pueden ofrecer a los demás.

Así que enseñan a las personas que les rodean cuáles son sus límites. Y si estos límites se cruzan de forma repetida, tienen el juicio suficiente para alejarse. Creo que es algo que merece la pena recordar, celebres o no San Valentín.

5. Comparten su abundancia

Las personas que se aman a sí mismas no necesitan tenerlo todo. Ni tan siquiera necesitan gran cosa para sentirse lo suficientemente ricos para compartir con los demás. Saben que todo va bien y no tienen miedo de compartir.

Igual estás con un poco de bajón ahora mismo. O igual los dineros van un poco achuchados. Pero apuesto que si lo piensas lo suficiente, tienes algún tipo de abundancia que podrías compartir con otra personas en este momento. 

Por ejemplo, puede que te sobre la paciencia. Así que podrías escuchar a un amigo. O igual sabes mucho sobre un tema en particular que podrías compartir. A lo mejor tienes mucha fuerza en comparación con tu vecina anciana y podrías ayudarle a subir la compra por las escaleras. Incluso una abundancia de sonrisas puede llegar muy lejos para animar el día a las personas que se cruzan en tu camino.

Y como sabes, la vida es un círculo. Lo que se siembra, con el tiempo se cosecha (o al que escupe para arriba, le cae encima). Así que escoge con sabiduría, pequeño saltamontes.

6. No se flagelan por lo que no se puede controlar

Hay momentos en la vida en los que nos tenemos que sentar, atrapados en el fango, y supurar un poco. Momentos en los que necesitamos sentir el dolor de la incertidumbre en lo más profundo de nuestro corazón y nuestra mente. Para que, al final, aprendamos a rendirnos al hecho de que, por más que intentemos planificar, controlar y forzar un resultado, algunas cosas en la vida no ocurren hasta que no sea el momento de que ocurran. Y esto lo saben las personas que han desarrollado la práctica del autoamor.

Y a veces, las cosas buenas que ocurren acaban demasiado pronto. De nuevo, las personas que se aman a sí mismas no luchan contra ello. Saben que estos finales son el momento perfecto para la introspección que puede llevar a una renovación de uno mismo. Así como a un agradecimiento por nuestras experiencias y un inicio sólido de nuevos capítulos de nuestras vidas.

Ejercicio de San Valentín… 

… pero que puedes – debes – hacer en cualquier momento

Después de todo esto, te animo a que hagas un ejercicio este San Valentín (y que lo repitas en más de una ocasión).

En primer lugar, coge un folio y divídelo en dos columnas. Y escribe todas las cosas que te gustan de ti en una columna: tus fortalezas personales, situaciones difíciles que has superado, personas cuyas vidas has tocado,  etc. Así como logros personales y valores que aumentan el respeto que sientes por ti mismo.

Luego, en la otra columna, haz una lista de tus debilidades personales o problemas con los que todavía estás luchando. Igual a veces eres egoísta o evitas responsabilizarte. O quizás no has hecho las cosas con las que te habías comprometido. Sea lo que sea, sácalas a la luz para poder examinarlas. Y automáticamente te resultarán menos vergonzosas.

Al final del ejercicio, lee ambas columnas en voz alta. Después, ponte la mano en el corazón y di: “Soy fuerte, soy débil, soy perfecto/a, soy imperfecto/a. Estoy aprendiendo. Soy vulnerable, soy humano/a. Y a pesar de todo esto, me doy permiso para amarme incondicionalmente. Soy un ser que está creciendo y evolucionando. Y uso mis errores del pasado como combustible para mi camino de crecimiento. Me acepto tal y como soy. Y me comprometo a convertirme en la mejor versión de MÍ”.

Por último, relee este post y haz este ejercicio a menudo. Pasa tiempo meditando sobre los hábitos y patrones de tu vida que te hacen bien y los que te retienen. Y conecta con el dolor que ha causado esa desconexión de ti mismo y sé consciente de que está presente.

Al hacer estas cosas, tu autoconocimiento, conciencia y autoamor crecerán contigo. Y cuando aprendas que es suficiente ser tú, también aprenderás a aceptar y amar a otras personas con más compasión y menos juicios.

Y ahora te toca a ti…

¿Cuáles de los puntos de este post te han resultado más difíciles en el pasado? ¿Cómo te amarás más hoy?

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