Magnum de matcha y chocolate blanco

Un helado magnum de matcha y chocolate blanco paleo te está esperando al final de este post.

Esta semana no iba a publicar ningún post porque estoy de “medio vacaciones”. Al menos en lo que se refiere al blog. Ya que nos va a tocar hacer todo el traslado de la tienda de Comida Real a unas nuevas instalaciones. Y con un nuevo servicio con la idea de mejorar, todavía más, la experiencia de nuestros clientes.

Siempre hay tiempo para tomarse un buen helado

Así que como tengo la cabeza metida de lleno en la estructura del catálogo, la organización y la mudanza de todo el material, no estaba como para escribir artículos de salud. Pero… hace unos días hice estos magnum de matcha y chocolate blanco.

Lo sé, ando monotemática con las recetas. Pero es que se me piden helados y más helados. Además, ya sabes que una de las cosas que más me gusta en este mundo es hacerte feliz. Y como si de un billar se tratara, esa felicidad tuya se me vuelve a contagiar cuando me enseñas fotos de lo que has preparado con mis recetas. O fotos de tu hija con su cara llena de polo de chocolate…

Y además, este helado me ha salido tan rico, tan rico, que hubiese sido muy egoísta guardármelo para mí solita.

Helado magnum de matcha sin lácteos

Un helado magnum de matcha nutritivo

Por eso, hoy no me voy a enrollar demasiado contándote todos los beneficios de esta bebida que me gusta tantísimo por sus múltiples beneficios. De hecho, creo que a mi próximo gato le llamaré Matcha. Pero sí te contaré algo que aprendí hace unos meses en una de mis clases con Lara Adler sobre toxinas medioambientales.

Y es que el matcha, además de aportarte energía sostenida y mejorar tu concentración (sin los efectos nocivos que puede tener el café en personas con desequilibrios hormonales) es un detoxificante natural. Al ser tan rica en clorofila,te ayuda a combatir los daños causados a tus células por las toxinas. Tanto las que absorbemos como las que inhalamos y digerimos a diario.

Y este helado también es sencillísimo de preparar: nada más triturar todo, al molde y a congelar.

Por otro lado, estos son los moldes que he usado (son los mismos que para el magnum de chocolate y aguacate). Además esta vez he endulzado con dátiles Medjool, ya que tienen la ventaja de no congelarse. Y ayudan a mantener una textura cremosa. Aunque si no tienes, también puedes usar sirope de arce. El extracto de vainilla también ayuda a reducir los cristales de hielo.

Helado magnum de matcha y chocolate blanco

Helado magnum de matcha y chocolate… ¿al gusto?

Y la cobertura… ¿qué me dices de la cobertura? Por supuesto, puedes hacerlos con la cobertura de chocolate negro de este helado. Pero el chocolate blanco le va como anillo al dedo al matcha. Además, me ha costado varios intentos (y una buena cantidad de manteca de cacao, crema de anacardos y otros muchos ingredientes) dar con una fórmula que para mí es ideal. Y sin apenas endulzante.

De hecho, hasta podrías prepararla sin endulzar, ya que la crema de anacardos o macadamia le aporta un sabor bastante goloso. (En mi primer intento, me pasé tres pueblos con el sirope y casi me da algo cuando lo probé).

Helado magnum sin lacteos de matchaEs una suerte que tú no tengas que andar con tantas historias. Y que puedas ponerte YA MISMO a preparar estos helados taaaaaan mmmmm…

Receta: Magnum de matcha y chocolate blanco

4.9 from 7 reviews
Magnum de matcha y chocolate blanco
 
Tiempo de preparación
Tiempo de cocción
Tiempo total
 
Para: 4 helados
Ingredientes
Helado
Cobertura de chocolate blanco
Instrucciones
  1. Cuela y enjuaga los anacardos, pon todos los ingredientes del helado en la batidora y tritura bien hasta que la mezcla esté bien integrada y cremosa.
  2. Rellena los moldes con la mezcla y dales a éstos unos golpecitos suaves sobre la mesa para eliminar burbujas de aire y que queden igualados.
  3. Coloca los palitos y lleva al congelador (asegúrate de que estén sobre una superficie lisa). Congélalos durante al menos 6 horas.
  4. Para preparar la cobertura, funde la manteca de cacao y el aceite de coco en un cazo a fuego bajo, y añade el resto de ingredientes. Mezcla bien con unas varillas de mano para que quede homogéneo.
  5. Mete la cobertura en un tarro de cristal que tenga la altura suficiente y el ancho lo más justo posible para que quepan los polos.
  6. Forra una bandeja con papel de hornear.
  7. Retira los helados de los moldes y mételos en el tarro, uno a uno, para bañarlos con el chocolate blanco. Añade la decoración rápidamente, ya que la capa de chocolate endurece enseguida.
  8. Colócalos sobre la bandeja forrada hasta que terminen de endurecerse y disfrútalos en el momento o guárdalos en el congelador.
  9. Cuando los vayas a comer, sácalos con unos 10 minutos de antelación para que el helado esté más suave.
Notas
Yo he utilizado estos moldes, pero puedes usar los moldes que tengas en casa. Solo ten en cuenta que puede que no te salga la misma cantidad de helados que tengo en mi receta, ni te quedarán con la misma forma.

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