No debería de decirlo, pero no tengo más remedio que hacerlo. ¡Declaro, de forma oficial, que he creado los mejores brownies paleo que he probado en mi vida! Soy consciente de que es una afirmación osada y presuntuosa, lo sé, lo sé… Pero sólo digo la verdad. Así pues, perdonad si no me disculpo. Para muestra, un botón:
Este brownie es una bomba, no sólo por su sabor y textura jugosa, sino por su gran contenido en antioxidantes, provenientes del cacao (polifenoles) y de la remolacha (betalinas). Hace años, la remolacha era una de las pocas hortalizas que no era capaz de probar; no la conocía más que en su formato cocido y envasado al vacío de los supermercados, y era una de las cosas que menos atracción culinaria me provocaba.
¡Cómo ha llovido desde entonces! Ahora no es difícil encontrar un manojo o dos de estos coloridos tubérculos, recién arrancados de la tierra, en mi cocina. Su sabor terroso, color intenso y el aroma que desprenden al asarlas, son razones suficientes para que ocupen un lugar especial en mi estómago corazón.
La semana pasada estaba asando un par de manojos de remolacha* para preparar una sencilla ensalada marinada. Esa misma mañana, mi marido me había preguntado si iba a crear algún postre paleo para estas fiestas (en casa, los caprichos de este tipo no ocurren con demasiada frecuencia), así que, mientras pelaba las remolachas y disfrutaba de un cuadrado de uno de mis chocolates preferidos, empecé a darle forma en mi cabeza a la receta de estos brownies.
¿Has visto qué pinta tiene este bocado? Es una provocación a la que vas a sucumbir, no intentes resistirte. Este brownie es perfecto, húmedo y delicioso, sólo de recordarlo se me vuelve a hacer la boca agua… ¡Pero no hace falta que me creas a ciegas, te animo a que lo pruebes tú mismo y ya me contarás! Además puedes darle un toque personal. ¿Qué tal un aire mexicano con una pizca de cayena o chile en polvo? ¿O un poco de piel de naranja rallada? ¿O quizás prefieras incorporar unas fresas o unas frambuesas? ¡Disfrútalo!


*Para asar la remolacha, lavarla bien y, sin pelar, envolver cada una por separado en papel de aluminio. Meter en el horno a 220 grados entre media hora y una hora, dependiendo del tamaño. Están hechas cuando se les puede clavar con facilidad un tenedor. Sacar del horno y dejar que se enfríen, sin quitarles el aluminio. Cuando están templadas, se pelan muy bien.

4.8 from 16 reviews
Brownies de Cacao y Remolacha
 
Tiempo de preparación
Tiempo de cocción
Tiempo total
 
Para: 6 porciones
Ingredientes
  • 180gr o 1 taza de remolacha (aproximadamente 2 remolachas de tamaño pequeño), asada y cortada en trozos pequeños
  • 3 cucharadas soperas de leche de coco
  • 100gr de mantequilla, derretida
  • 4 huevos
  • 1 plátano maduro
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 4 cucharadas soperas colmadas (o ½ taza) de cacao en polvo
  • 4 cucharadas soperas colmadas (o ½ taza) de harina de coco
  • ¼ cucharadita de bicarbonato
  • ½ cucharadita de cremor tártaro (si se utiliza cacao en polvo como el que yo uso, sin proceso holandés, no es necesario utilizar el crémor tártaro)
  • ½ cucharadita de canela en polvo
  • Una pizca de sal
  • Un puñado de nueces (opcional)
Instrucciones
  1. Precalentar el horno a 180 grados.
  2. Introducir la remolacha, la leche de coco, la mantequilla, los huevos, el plátano y el extracto de vainilla en un procesador de alimentos, y triturar hasta conseguir una mezcla lisa y homogénea. Tómate unos momentos para contemplar con admiración el color de la mezcla.
  3. En un cuenco, combinar el resto de ingredientes e incorporar suavemente a la mezcla anterior.
  4. Echar la masa en un molde engrasado de 23cm x 15cm o similar y hornear durante 50 minutos, hasta que se despegue de los bordes.
  5. Servir acompañado de fresas, coco rallado o, para una experiencia totalmente sensual, lujuriosa e indulgente, con un helado paleo de vainilla de madagascar y unas gotas de salsa de chocolate negro caliente...

 

¿te encanta lo que lees? COMPÁRTELO.