Terrina de careta de cerdo ibéricoSeguramente me habrás leído o escuchado explicar por qué deberías incluir casquería en tu alimentación. Y la última vez que pediste uno de los packs que preparamos con el Club del Ibérico es posible que te llevaras el de casquería. Y ahora tienes una careta de cerdo que te observa cada vez que abres el congelador. 

Pero no te has atrevido a hacer nada con ella. Te intimida. No tienes ni idea de qué hacer con ella. Y cada vez que te armas de valor para sacarla de ahí terminas por ignorar el temido paquete etiquetado como “Careta de cerdo” y echas mano de los filetes que están a su lado. Mucho más sencillo, te convences, y además son de pasto. Todo vuelve a ir bien en tu mundo.

Si vas a comer carne, pordiosss cómete el animal entero

Como ya te he comentado en este otro post, cuando hablamos de comer carne, es importante ser conscientes de que todos tenemos una visión distinta y totalmente respetable. Y que tampoco se debe valorar a las personas por sus elecciones alimentarias, cosa que ocurre mucho más de lo que me gustaría. Algunas personas escogen no comer carne por cuestiones éticas, y me parece una decisión totalmente respetable. Otras personas eligen comer carne y me parece igualmente respetable.

Pero sea cual sea nuestra elección, todos deberíamos intentar hacer las cosas de la forma más sostenible posible.

  • Lo primero que deberías procurar es evitar consumir carne de animales criados en explotaciones intensivas y optar por animales de ganaderos que respetan y promueven el bienestar de sus animales, y que los crían de acuerdo con su naturaleza.Pero cuando se habla de este punto en cualquier conversación siempre surge un mismo argumento: el del precio. Si nos paramos a pensarlo, sería ilógico pensar que el precio de la carne de un animal criado en extensivo pudiese compararse con el de un animal criado con el sistema de ganadería intensiva. Pero incluso cuando los precios de la carne de pasto y de calidad no se disparan tanto con respecto a los de las carnes convencionales, especialmente cuando elegimos cortes más económicos y no nos empeñamos en comer filete todas las semanas (yo apenas lo hago), su densidad nutricional es mucho mayor. Así podemos comer menos cantidad para cubrir nuestras necesidades.
  • Lo siguiente que deberías hacer es incluir casquería en tus menús: desde órganos como el hígado, mollejas y corazón, pasando por rabos (incluidos los de cerdo), hasta piezas menos habituales en nuestras mesas como la oreja y la careta de cerdo.Por una parte esta costumbre puede ayudarnos a reducir nuestros gastos mensuales (una careta de cerdo ibérico de bellota de la mejor calidad nos costará unos 5€ y nos puede dar de comer durante varios días), y por otra puede ayudarnos a mejorar nuestra salud. Si quieres saber cómo, echa un vistazo a los enlaces que he compartido más arriba.

“Es que la careta de cerdo me da mucho yuyu, Edurne”

— Bueno, en realidad toda la casquería me da yuyu.

Lamentablemente esto lo escucho y lo leo tantas veces que me da una pena tremenda al ver el asco y el rechazo que algunas personas sienten por ciertos alimentos.

Sé que ya he convertido a muchas personas que anteriormente juraban que no eran capaces de comer casquería, así que voy a seguir intentándolo contigo, si es que eres una de ellas.

Solo porque la carne no provenga de una parte súper habitual del cuerpo del animal, como la panceta o el lomo, no significa que sea asqueroso. Lo único que significa es que no tienes costumbre de comer la parte en cuestión.

Y como foodie titulada (me acabo de autotitular yo misma) me gustaría decirte una cosa: siempre merece la pena probar algo antes de hacerle ascos. Sinceramente, escuchar algo así como “¡Puaaaaj! Qué asco. No me gusta (inserta comida en cuestión en este espacio)” me molesta bastante (por no decir otra cosa más fuerte).

¿Cómo puedes afirmar algo que no sabes? Y si es que lo has probado antes, puede que solo lo hayas comido mal cocinado. O puede que solo lo hayas comido de mala calidad.

Hay muchas comidas que merece la pena probar, una, dos, tres y veinte veces.

Además, cuando un animal ha dado su vida para nutrirte, lo menos que podemos hacer es honrar su sacrificio disfrutando de cada parte que nos ha ofrecido, y no solo de las llamadas partes “nobles”. A eso también se le llama ser agradecido.

Me has convencido, quiero comer careta de cerdo pero no sé cocinarla

¡Bien, me alegro!

Pues a eso mismo voy en esta receta. A enseñarte lo sencillo que es preparar una deliciosa terrina de careta de cerdo que podrás servir a modo de fiambre mucho más saludable que los de tu charcutería, libre de ingredientes sospechosos y delicioso nivel máximo. Y no solo podrás servirla como un corte frío, sino que una vez hecha la terrina podrás decidir si quieres cortar un trozo y pasarlo por la sartén para que se deshaga en daditos del placer más absoluto que podrás añadir a unas verduras salteadas, un arroz o un plato de legumbres.

5.0 from 4 reviews
Terrina de careta de cerdo ibérico
 
Tiempo de preparación
Tiempo de cocción
Tiempo total
 
Para: 2 terrinas de 1,2 kg cada una
Ingredientes
  • Una careta de cerdo ibérico de aprox. 2 kg, limpia (ver nota más abajo) La que uso es de nuestros amigos del Club del Ibérico
  • Aceite de oliva
  • 1 cebolla, pelada y cortada en cuartos
  • 1 puerro grande, limpio y cortado en rodajas
  • 3 zanahorias, cortadas en rodajas
  • 5 dientes de ajo, pelados
  • 1 vaso de vino dulce (Madeira, Oporto)
  • 2 hojas de laurel
  • Unos granos de pimienta
  • Sal
Instrucciones
  1. Enciende la Instant Pot y pulsa el botón “Sauté”. Cuando se haya calentado, añade un chorro de aceite de oliva, la cebolla, el puerro, las zanahorias y los ajos y rehoga durante unos 10 minutos.
  2. Corta la careta en trozos para que te quepa bien en la olla pero sin que lleguen a ser muy pequeños.
  3. Una vez se hayan dorado las verduras, añade los trozos de careta, sal y el vasito de vino dulce.
  4. Espera un poco para que evapore el alcohol y añade las hojas de laurel, unos cuantos granos de pimienta y agua hasta cubrir la careta. Asegúrate de que no te pasas de la línea "Max".
  5. Pulsa el botón “Keep Warm/Cancel”, coloca la tapa y gira la válvula de presión a la posición “Sealing”. Pulsa el botón “Manual” y asegúrate de que está en la posición "High Pressure": Prográmalo durante 50 minutos.
  6. Cuando haya completado el ciclo, libera la presión girando la válvula a “Venting” y abre la tapa cuando puedas hacerlo con seguridad.
  7. Separa la carne por un lado y cuela el caldo. Echa el caldo a una cazuela y redúcelo más o menos a la mitad.
  8. Pica la carne en trozos de aproximadamente 1 cm - 1,5 cm. Échala en un bol para mezclarla y rectificarla de sal. Ten en cuenta que si se va a comer en frío necesitarás añadirle algo más de sal.
  9. Rellena un par de moldes con la carne y un poco del caldo que gelatinizará y ayudará a que se compacte (yo usé más o menos un cacito y medio de los de servir sopa en los dos moldes).
  10. Cuando haya perdido algo de temperatura, coloca un envoltorio Abeego o film transparente sobre cada terrina y ponles un peso encima.
  11. Refrigera las terrinas para que solidifiquen.
  1. Precalienta la slow cooker en High durante 15 minutos.
  2. Calienta el aceite en una cazuela a fuego medio-alto, añade la cebolla, el puerro, las zanahorias y los ajos y rehoga durante unos 10 minutos.
  3. Corta la careta en trozos para que te quepa bien en la olla cerámica de la slow cooker pero sin que lleguen a ser muy pequeños.
  4. Una vez se hayan dorado las verduras, añade el vasito de vino dulce y deja que evapore el alcohol.
  5. Pon las verduras y el líquido en la slow cooker, añade los trozos de careta, las hojas de laurel, unos cuantos granos de pimienta y agua hasta cubrir la careta.
  6. Cocina en High durante aproximadamente 4½-5 horas, o hasta que la carne esté hecha. Tiene que quedar blanda y pegajosa.
  7. Continúa a partir del paso 7 de las instrucciones para la Instant Pot.
Notas
Antes de empezar a cocinar, limpia bien la careta de los pelos que pueda tener. Para ello puedes usar el gas de tu cocina, un soplete de cocina o una cuchilla de afeitar. (Si, si, ríete, pero lo mismo te toca afeitar al cerdo ?)

En esta terrina también puedes añadir una o dos manitas de cerdo (después de cocinarlas tendrás que deshuesarlas) y lenguas de cerdo.

 

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